Roberto Torres fundó Capital Ibiza con la convicción de que el propietario de una empresa que se plantea comprar, vender o valorar un negocio necesita algo distinto de lo que ofrece la intermediación tradicional: un asesor que analice la operación con el mismo rigor con el que lo haría si el capital en juego fuera propio, y que no tenga ningún interés cruzado con bancos, fondos o intermediarios que puedan condicionar su criterio.
Su ámbito de especialización cubre Corporate Finance, Valoración de Empresas, Auditoría Financiera, Forensic Accounting, negociación de activos y transacciones corporativas. Esta combinación —finanzas corporativas y capacidad analítica forense— permite abordar cada mandato desde dos ángulos que rara vez conviven en un mismo asesor: la estructuración de la operación y la verificación rigurosa de las cifras que la sustentan.
Trabaja bajo cuatro principios que no son declaraciones de intenciones, sino condiciones de trabajo. Independencia: Capital Ibiza no percibe comisiones de bancos, fondos ni terceros que puedan generar conflicto de interés con el mandante. Implicación directa: cada mandato es analizado y dirigido personalmente por Roberto Torres, sin delegar el criterio a equipos junior. Rigor analítico por encima de la presión comercial: ninguna operación se recomienda por el simple hecho de cerrarse, sino porque los números la justifican. Y discreción absoluta: la naturaleza de las operaciones de M&A —compraventas, valoraciones, conflictos entre socios— exige un manejo de la información que se trata en consecuencia, en todo momento.