Qué recibe el cliente
El resultado de nuestro trabajo no es un documento técnico de archivo, sino una herramienta de negociación. El cliente recibe un informe ejecutivo, redactado para ser comprendido sin necesidad de formación financiera especializada, que prioriza los hallazgos por relevancia económica.
Cada hallazgo relevante se acompaña de su cuantificación: el impacto en el precio de la operación, o su traslado a las garantías del contrato cuando no procede un ajuste directo de precio. Esa cuantificación es lo que permite a nuestro cliente —comprador o inversor— negociar desde una posición informada, en lugar de aceptar o rechazar la operación sin base cuantitativa.